El promedio de tasas quedó en 25,5%, más de tres puntos porcentuales por debajo de su pico.
El rendimiento actual está por debajo de la inflación 2015.
Las tasas de los depósitos a plazo fijo minoristas ya perdieron con creces todo lo que habían ganado con la salida
del cepo cambiario y están por debajo de lo que pagaban cuando estaban reguladas por la anterior administración
del Banco Central (BCRA). El explosivo crecimiento de los depósitos a plazo durante diciembre como resultado de
la suba de tasas hizo que los bancos perdieran apetito por estas colocaciones y ofrezcan cada vez menos por conservarlas.
Las tasas de las letras en las que invierten los bancos siguieron un camino similar y también explican el menor premio.
El promedio de tasas de plazos fijos de 30 a 44 días y de menos de $ 100.000 quedó en 25,5% el 21 de enero pasado, tras haber
tocado un pico de 28,7% a fines de diciembre.
Los plazos fijos, que crecieron a buen ritmo durante los últimos meses de cepo gracias a la gran cantidad de pesos impedidos de
ir al dólar y las tasa mínimas impuestas por el entonces presidente del BCRA Alejandro Vanoli, tuvieron un boom en diciembre.
La causa de ese salto estuvo en la suba de tasas que ensayó el nuevo número uno de la entidad, Federico Sturzenegger, antes de
la salida del cepo y salto del dólar.

